EPÍLOGO:
Sobran los sentimientos y palabras para esa gran mujer a quien tengo la dicha de llamar “madre” Sin duda alguna Dios no se equivoco con la madre que me dio, es que sin dudarlo es la mejor del mundo y no lo digo por decirlo o por que sea mi madre sino por que me lo ha demostrado en este proceso en curso.
Hoy quiero pasar a desearle un bendecido y feliz cumpleaños aunque por el momento no puedo darte tu abrazo, te digo que te amo y te estoy eternamenté agradecido por que ahora entendí eso que ni amigo, ni nadie estará cuando los necesite más que madre, padre y familia.
Bendigo tu vida y que cumpla más muchos años más de vida, que hay muchas cosas que quiero darte y vivir con tigo madre mía te amo,

No hay comentarios:
Publicar un comentario